El nervio ciático es el nervio más largo del cuerpo humano. Sale de la zona lumbar de la columna vertebral, pasa por los glúteos y baja por la parte posterior de cada pierna hasta el pie.
Cuando algo presiona o irrita ese nervio —por ejemplo, una hernia discal, una vértebra desplazada o un músculo inflamado—, aparece el dolor que llamamos ciática. Ese dolor puede ser agudo, quemante o como una descarga eléctrica. Algunas personas también sienten entumecimiento u hormigueo en la pierna o el pie.
La ciática no siempre duele de la misma manera. En algunos casos el dolor es constante; en otros, aparece solo al sentarse, agacharse o caminar. Puede afectar a una sola pierna o, con menos frecuencia, a las dos.
Las causas más frecuentes son la hernia discal lumbar, la estenosis espinal (un estrechamiento del canal por donde pasa el nervio) o la tensión muscular del músculo piriforme. La edad, el sedentarismo y la mala postura pueden aumentar el riesgo.
Es importante distinguir: la ciática es el síntoma, no el diagnóstico definitivo. Para saber qué la está causando y cómo tratarla correctamente, hace falta una valoración profesional.